En la sociedad actual, contamos con una pluralidad cultural y religiosa que es trasladable al ámbito laboral, siendo necesario una eficaz gestión de la misma para reconocer todos los beneficios que ofrece la diversidad religiosa y cultural

Según el estudio realizado por el Observatorio del Pluralismo Religioso en España, el 21,4% de las personas que se han sentido discriminadas por motivos religiosos, apuntan al entorno laboral como el ámbito más común. Considerando esta realidad, reconocemos la importancia de reflexionar sobre la libertad religiosa en el entorno laboral y establecer criterios para asegurar su protección. Partiendo de la consideración de la libertad religiosa como un derecho fundamental compartiremos diferentes aspectos y situaciones en las que debemos de poner especial atención en su gestión. 

Durante los procesos de selección, debemos tener claro que solo debemos indagar sobre aspectos estrictamente laborales (titulaciones, aptitudes/capacidades del trabajador, etc.) pero nunca sobre aspectos de índole personal. No existe obligación por parte del candidato de compartir sus creencias religiosas, y a su vez, en caso de que la persona lo comparta libremente, no puede ser tomada en consideración como criterios sobre el cual se base la continuidad o selección del proceso.  Mantener un proceso de selección que respete la libertad religiosa de las personas candidatas es de vital importancia para cómo se desarrollará la experiencia de la persona en el entorno laboral.

La diversidad religiosa y cultural, requiere de una comprensión y adaptación mutua entre el trabajador/a y la empresa, se ha de establecer un diálogo con todas las personas que lo requieran, comunicando los requisitos del puesto del trabajo y las prescripciones religiosas que pudiesen entrar en colisión, de esta manera la empresa puede realizar adaptaciones razonables que ajusten a las convicciones de la persona, sin perjudicar la organización productiva ponderando los bienes jurídicos en juego.

Valorando los aspectos a tener en cuenta, destacamos los calendarios laborales y los días de descanso, reconociendo la importancia de regular los descansos semanales, las fiestas y permisos que influyen o pueden impactar en las creencias religiosas de los empleados/as.  Recomendamos alcanzar un justo equilibrio para respetar la pertenencia a una religión sin que suponga una carga desproporcionada para la empresa. También, al gestionar la diversidad religiosa en los entornos laborales se ha de valorar los códigos de conducta y reglas de vestimenta que se establecen. Las empresas están legitimadas para imponer determinados códigos de conducta y reglas de vestimenta, pero no pueden ser un factor discriminatorio o que limite la libertad religiosa de las personas y su derecho a la imagen propia.

Ante los aspectos mencionados anteriormente, recomendamos seguir caminando para favorecer el respeto y potenciar el valor que ofrece la diversidad religiosa y cultural en los entornos laborales. Para ello, consideramos importante crear una política de diversidad que recoja los aspectos influyentes en la inclusión de cualquier variable de diversidad (incluyendo la religión), estableciendo criterios para abordar diferentes situaciones y sobre todo compartirla con toda la plantilla generando así una base a tener en cuenta como empresa. Además, recomendamos ofrecer formación en diversidad y no discriminación para los trabajadores de la empresa, asegurando incluir la religión como un tema a tratar facilitando herramientas para poder generar un entorno laboral más inclusivo.

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